Una marca puede comenzar con un logotipo, algunos colores y una tipografía. Pero conforme una empresa crece, también crecen sus necesidades de comunicación. Aparecen nuevos canales, campañas, presentaciones, anuncios,...
En un entorno donde competimos constantemente por unos segundos de atención, es fácil pensar que el objetivo del diseño es simplemente lograr que alguien se detenga. Colores intensos, fotografías...